Hacía mucho tenía ganas de exponer lo obsceno ke puede ser este rubro cuando no nos tomamos el tiempo de cuestionarlo, como todo, claro.Hace un poco más de un año y medio ke DILDA existe y en un vínculo un poco simbiótico con mi vida, se conformó y se continúa conformando nuestra identidad.

La primera vez ke fui al mayorista, se acercó la señora encargada de las ventas y en una suerte de «bienvenida al negocio» me pregunta a kienes kiero ke este dirigido mi emprendimiento, ¿a mujeres o parejas? Frente a semejante pregunta y sin esperar tanto más en ese contexto, intenté decirle, sin ahondar demasiado (xke para ké), ke no iba a replicar esas estructuras, ke no iba a ser binario ni sexista.

Con cara de ‘ke paja me está dando esto’, su respuesta fue: bueno corazón, me vas a tener ke ir guiando con eso porke no le pegó nunk.

Seguramente este tipo de respuestas las escucharon un montón de veces, parece ke cuestionar ciertas  estructuras y tener perspectiva de género es un poco molesto y parece ser una opción no hacerlo.

Seguimos por nuestro paseo guiado por el mayorista, ya en la caja chochx con mi primer carrito lleno de lujuria, parece ke tuve mi primer gesto lesbiano para los ojos de un ser devoto de la heterosexualidad. En ese momento de confusión la vendedora se fue y volvió con tres juguetes ke no nos había mostrado comentando: las lesbianas llevan mucho estos juguetes.

No hay remate a esto, en ese momento la necesidad de salir de ese local oscuro, gigante y con una única lista de reproducción en loop, fue muy inmediata.

Más allá de ke este proyecto lo venía pensando hace un tiempo y siempre el objetivo fue ke sea mostri, esa visita guiada por Jurasik Park, reafirmó los objetivos.

-DILDA tenía ke ser un s3xshop ke abra nuevas posibilidades al goce, no ke las acote-

Por DILDA

Ilustración Sheila Clidas