«Le respondí que yo no quiero atar a nadie», esa fue la frase que mi hermana de 16 años le dijo a su crush cuando él le sugirió que no estaba con otras chicas «por ella». 

«Si no querés estar con otras chicas, que sea por vos,  por lo que vos quieras». Mi hermana me estaba contando algo, un poco a modo de «pedir consejo», sin saber que ella ya ganó. 

Hablamos bastante sobre el amor, las formas de relacionarse, el no tener miedo de expresar lo que une siente. Porque por más debates y reflexiones que tengamos, enamorarnos siempre nos deja en off side, un poco mareades, por eso es tan importante repensarnos y escucharnos de manera constante.

Lo que me dió más alegría de nuestra charla, es que cada vez nos acercamos más a la respuesta de que nuestra voz vale, y que no tenemos por qué asegurarle masculinidad a un otro diciéndole: «me hace feliz que no estés con otras por mi, yo voy a hacer lo mismo por vos». Que mi hermana, 15 años menor que yo, ya sepa que no quería decir eso, y que se anime a expresarlo, por mucho que le guste un chico, es la bocanada de aire fresco que necesitaba este día de pandemia. 

Ante esa respuesta sobre el deseo de no atarlo, su desconcertado admirador no supo bien para donde arrancar. Había dos caminos: escuchar lo que una pibita piola le proponía y entender que es mucho mejor elegirse que atarse; o saltar con la básica y trillada respuesta del príncipe herido. Y bueno, como no estamos en una nueva y deconstruida comedia romántica, nuestro galancito eligió la opción del siglo pasado y le sugirió que el podía estar con otra chica y no lo hacía por ella (no es por ahí rey). Una vez más una respuesta que solo apunta a herir, decir «mirá que me puedo ir eh». 

No sé qué pasará mañana en toda esta historia, mi deseo como hermana mayor es que las experiencias las elija la protagonista, no hay caminos correctos o incorrectos, y nos vamos haciendo a medida que probamos, pero lo que me alivia enormemente, es que ante los mismos planteos que hacían los chicos a mis 16, hoy la respuesta sea otra, que hoy en esa respuesta algo se ganó, y que muches pibis, como mi hermana, van a romper los moldes del amor, bajo una bandera que diga: 

– si no hay libertad que no haya ni un carajo-

Ilustración: @cheiiilis