En el medio de la pandemia, de cuarentenas intermitentes, de las clases virtuales, una amiga manda un día indignada al grupo:

“Estábamos en clase de Derecho Penal viendo la figura de homicidio, y estábamos viendo las partes que intervenían, qué sujetos intervenían, entonces vos tenés el sujeto activo (quien realiza la acción) y el sujeto pasivo quien vendría a ser la víctima, un compañero a modo de “chiste” puso en el grupo de whatsapp <en caso de que un travesti mate a otro travesti, ¿quién es el pasivo y quién es el activo?>”.

Un grupo de whatsapp, lleno de personas desconocidas, de personas cuyas realidades te son completamente ajenas, y sin embargo, ahí está presente a burla, el chiste, la avivada. No nos sorprenden, a mi amiga no le sorprendió y a lxs demás compañerxs tampoco. No nos sorprenden porque llevamos años escuchando cómo el mundo travesti se conjuga como “la burla”, la otredad a la que todes estamos dispuestxs a denostar, a tomar como referencia para canalizar cierta superioridad que hasta hace muy poco no desentonaba. 

Hoy por suerte entre ciertos grupos de amigues estos chistes ya no son moneda corriente, pero lo que más nos impacta es la vigencia e impunidad implícita del derecho a ofender a otre. No decimos que se trata de un día para el otro volvernos solemnes, sino por el contrario, aprender que las personas no son tu chiste, que lo que es otredad para vos, es la vida de otre, de otre que también tiene derecho formar parte de un grupo de la facultad sin encontrarse violentade gratuitamente solo por su condición de existir. 

Y esta cishetero superioridad que quedó plasmada en un grupo de whatsapp es la que también nos hace hoy preocuparnos por Tehuel, por saber dónde está y por saber quién lo busca. Y esto importa porque nos preguntamos ¿quién está buscando a un pibe trans cuando todo su existir para algunos se configura como parte de un chiste?. Hace más de un mes que no sabemos nada de Tehuel de la Torre, y no, perdón pero ya no nos causa gracia la burla, la impunidad, hartxs de soportar la violencia, nos recomponemos y somos un:

-resurgir en la resistencia-

Ilustración Sheila Clidas