“Risa y la cabina del viento” es un género poco común en el cine nacional. El film dirigido por Juan Cabral se presentó el año pasado en el festival de cine de Mar del Plata llevándose el premio a mejor película y mejor dirección, con una gran actuación de Diego Peretti y un brillante comienzo para la cantante Cazzu como protagonista principal.
Por Belén Nieto para Otro Viento
Un pueblo bien en el sur de nuestro país, Ushuaia. Una madre soltera y una niña que viven solas. Los problemas laborales de la madre (la debutante en cine Cazzu) y la inquietud de la pequeña (la actriz nóbile Elena Romero) por saber sobre su padre, configuran la trama de “Risa y la cabina del viento”.
Ante las adversidades laborales de su madre, Risa deberá pasar las tardes con su niñero (Diego Peretti). Un vecino deprimido que aprenderá del estado de ánimo de la niña. La película comienza contando la historia de un incendio en el cual han perdido la vida cien personas, habitantes del pequeño pueblo. A partir de ahí nos enteramos que el padre de Risa había desaparecido y otros personajes, que se irán sumando en el transcurso de la trama, también habían perdido seres queridos.
Risa ha descubierto un teléfono público, viejo e inhabitado, al cual los habitantes del pueblo van a conversar con los fallecidos: “¿Qué hacen?”, se pregunta desde el principio. Pero ese teléfono, que fue lo único que quedó en pie después del paso del fuego, la inquieta. El sonido en la noche la perturba y no la deja dormir, hasta que decide acercarse.
Desde el momento en que Risa atiende el teléfono, la película ingresa en el mundo que algunos llaman de realismo mágico. La ciencia ficción y el intento desesperado de la pequeña por comunicarse con su papá la llevan a hablar con el más allá impulsando una serie de acciones que modificarán la vida de varias personas con sus mensajes.
“Risa y la cabina del viento” es un género poco común en el cine nacional. Las implicancias del estado de necesidad, la niñez y el deseo, movilizan una trama que se vuelve de aventura. Para un cerebro realista y de ciudad, parecerá casi inverosímil la libertad con la cual la niña se levanta y sale, sobre todo en las noches, poniéndose en riesgo para lograr un contacto con su padre. Pero hay que comparar la fantasía para poder disfrutar y encontrar la risa, a pesar del contexto.
El film dirigido por Juan Cabral se presentó el año pasado en el festival de cine de Mar del Plata llevándose el premio a mejor película y mejor dirección. Es de resaltar, como siempre la actuación de Diego Peretti y un brillante comienzo para la cantante Cazzu como protagonista principal.
La pieza cinematográfica, que circula tanto por festivales, como por cines comerciales y no comerciales, se podrá ver desde el próximo 3 de junio en la plataforma Netflix.



